Por Antonio Ortega · Grupo Agento AXA Seguros
¿Qué es un seguro Todo Riesgo Construcción?
El seguro Todo Riesgo Construcción, conocido también como TRC, está diseñado para proteger una obra frente a determinados daños materiales accidentales que pueden producirse mientras se está ejecutando.
Una obra puede sufrir daños antes incluso de estar terminada: un incendio, una inundación, un derrumbe accidental, determinados errores durante la ejecución o daños provocados por fenómenos naturales pueden afectar a trabajos que ya estaban realizados y obligar a rehacer parte de ellos.
El objetivo del Todo Riesgo Construcción es proteger económicamente los intereses asegurados durante ese periodo, siempre de acuerdo con las garantías, límites, franquicias y exclusiones establecidos en la póliza.
¿Qué puede cubrir durante una obra?
No existe una única póliza válida para cualquier proyecto. El alcance debe adaptarse a las características concretas de la construcción.
Con carácter general, se pueden estudiar los daños accidentales que afecten a la propia obra, los materiales destinados a incorporarse a ella y otros bienes incluidos expresamente en la póliza.
Dependiendo de las condiciones contratadas, también pueden contemplarse determinadas garantías complementarias relacionadas con maquinaria de obra, gastos adicionales, retirada de escombros, bienes preexistentes, responsabilidad frente a terceros u otros riesgos vinculados al proyecto.
Por eso es importante no interpretar el término “Todo Riesgo” como “todo está cubierto”. Existen exclusiones, límites y condiciones que deben revisarse antes de contratar.
¿Qué diferencia hay entre Todo Riesgo Construcción y Responsabilidad Civil?
Son seguros diferentes y pueden ser complementarios.
El Todo Riesgo Construcción se centra principalmente en los daños que pueda sufrir la propia obra asegurada durante su ejecución.
La Responsabilidad Civil, en cambio, está destinada a hacer frente a determinadas reclamaciones de terceros por daños personales, materiales o perjuicios derivados de la actividad de la empresa.
Un ejemplo sencillo permite entenderlo.
Si durante la ejecución se produce accidentalmente un daño importante en una parte de la estructura que ya estaba construida, puede entrar en juego el Todo Riesgo Construcción si el hecho está amparado por la póliza.
Si ese mismo incidente provoca además daños en el edificio colindante, estaríamos ante una posible reclamación de responsabilidad civil.
La existencia de una póliza no sustituye necesariamente a la otra.
¿Quién debe contratar el Todo Riesgo Construcción?
Puede existir interés asegurable por parte de diferentes participantes en una obra.
Dependiendo del contrato y de cómo esté organizada la operación, puede estudiarse la contratación por parte del promotor, del constructor principal u otra parte interesada.
Una cuestión especialmente importante es determinar correctamente quién debe figurar como asegurado.
En una obra pueden intervenir promotor, constructor, contratistas, subcontratistas, técnicos y otros profesionales. La póliza debe analizar qué intereses se pretenden proteger y quién debe quedar incluido conforme a las condiciones contratadas.
¿Cuándo debe contratarse?
Lo recomendable es estudiar el seguro antes del inicio de los trabajos.
Intentar asegurar una obra cuando ya se encuentra avanzada puede complicar la valoración del riesgo y obliga a analizar qué trabajos están ya ejecutados, qué daños previos pueden existir y qué parte de la obra queda pendiente.
Además, la aseguradora puede necesitar información sobre el proyecto, presupuesto de ejecución, plazo previsto, características del terreno, tipo de construcción, medidas de prevención y otros datos técnicos.
Cuanto antes se estudie, más sencillo resulta estructurar correctamente la protección.
¿El seguro cubre cualquier error de construcción?
No necesariamente.
Una cosa es que se produzca un daño material accidental durante la obra y otra distinta es el coste de corregir simplemente un trabajo mal ejecutado.
La respuesta dependerá del origen del daño y de las condiciones concretas de la póliza.
Por eso, ante un siniestro, no debe darse por hecho que cualquier defecto, error o reparación queda automáticamente cubierto por tratarse de un “Todo Riesgo”.
¿Cuándo termina la cobertura?
Habitualmente, el periodo principal de cobertura está vinculado a la ejecución de la obra y a las fechas establecidas en la póliza.
La recepción, entrega o puesta en servicio de la construcción puede tener relevancia para determinar cuándo termina una determinada fase de protección.
En algunas operaciones también pueden estudiarse periodos o garantías posteriores, pero deben figurar expresamente en las condiciones contratadas.
¿Qué información conviene revisar antes de pedir presupuesto?
Para estudiar correctamente un Todo Riesgo Construcción conviene conocer el tipo de obra, su ubicación, presupuesto, duración prevista, trabajos a realizar, características técnicas, existencia de construcciones próximas, bienes preexistentes y empresas que participan en la ejecución.
También deben revisarse las medidas preventivas y cualquier circunstancia especial que incremente el riesgo.
Dos obras con el mismo presupuesto pueden presentar riesgos muy diferentes.
En resumen
El seguro Todo Riesgo Construcción protege frente a determinados daños accidentales que puede sufrir una obra mientras se está ejecutando.
No sustituye a la Responsabilidad Civil ni significa que cualquier circunstancia esté automáticamente cubierta.
Para contratarlo correctamente es importante definir qué obra se asegura, qué bienes quedan incluidos, quiénes deben figurar como asegurados, durante qué periodo y con qué garantías, límites y franquicias.
En Grupo Agento estudiamos cada obra antes de plantear la contratación del Todo Riesgo Construcción AXA, revisando sus características y las necesidades reales del proyecto.
La contratación está sujeta al análisis del riesgo, a las condiciones de la póliza y a la aceptación de AXA.