Seguro para maquinaria de construcción: qué cubre y qué conviene revisar
Por Antonio Ortega · Grupo Agento AXA Seguros
La maquinaria es uno de los activos más importantes de muchas empresas de construcción. Excavadoras, retroexcavadoras, plataformas elevadoras, carretillas, compactadoras, grúas y otros equipos pueden representar una inversión importante y, además, resultar imprescindibles para mantener la actividad de una obra.
Por eso, asegurar correctamente la maquinaria no consiste únicamente en indicar su valor. También es necesario analizar dónde trabaja, cómo se utiliza, quién la maneja, qué riesgos tiene y qué consecuencias tendría para la empresa que quedara inutilizada.
¿Qué es un seguro para maquinaria de construcción?
Es una póliza destinada a proteger determinados equipos y maquinaria frente a los riesgos expresamente contemplados en el contrato.
Dependiendo del tipo de maquinaria y de la modalidad contratada, puede estudiarse la cobertura de daños accidentales, incendio, robo y otros acontecimientos que puedan afectar al equipo.
No todas las máquinas ni todas las actividades presentan el mismo riesgo.
Una excavadora trabajando diariamente en diferentes obras tiene unas necesidades distintas a las de una carretilla que permanece dentro de una nave industrial.
¿Qué maquinaria puede asegurarse?
En función de la actividad y de las condiciones de aseguramiento, pueden estudiarse equipos como:
- Excavadoras y retroexcavadoras.
- Palas cargadoras.
- Mini excavadoras.
- Plataformas elevadoras.
- Carretillas elevadoras.
- Compactadoras.
- Grúas y determinados equipos de elevación.
- Maquinaria para movimiento de tierras.
- Equipos auxiliares empleados en obras.
Lo importante es identificar correctamente cada máquina, su valor y el uso que realiza.
¿Qué daños puede cubrir el seguro?
Las coberturas dependen siempre de la póliza contratada.
Entre los riesgos que pueden estudiarse se encuentran determinados daños accidentales sufridos por la maquinaria, incendio, robo u otros daños materiales derivados de acontecimientos cubiertos.
También pueden existir garantías específicas según el tipo de equipo, su utilización y el lugar donde desarrolla su actividad.
Por eso es importante no asumir que cualquier daño que sufra una máquina estará automáticamente cubierto.
¿Una avería mecánica está siempre cubierta?
No.
Esta es una de las cuestiones que conviene diferenciar claramente.
Una avería provocada por desgaste, falta de mantenimiento o deterioro progresivo no tiene por qué tener el mismo tratamiento que un daño accidental sufrido durante el trabajo.
Las condiciones concretas de la póliza determinarán qué acontecimientos están cubiertos y cuáles quedan excluidos.
Antes de contratar conviene revisar especialmente cómo se tratan las averías internas, el desgaste, los defectos propios de la máquina y los daños derivados de un mantenimiento inadecuado.
¿Qué ocurre si la maquinaria es robada?
El robo puede ser uno de los riesgos más relevantes en determinados equipos de construcción, especialmente cuando permanecen en obras, solares o instalaciones sin vigilancia permanente.
Pero la existencia de cobertura dependerá de las condiciones de la póliza y de las circunstancias del robo.
También pueden existir requisitos de protección, cerramiento, custodia, sistemas antirrobo u otras medidas de seguridad.
Por eso es importante explicar correctamente dónde permanece la maquinaria cuando no se está utilizando.
¿Y si la máquina causa daños a un tercero?
Aquí debemos diferenciar entre dos tipos de protección.
Una cosa son los daños que sufra la propia máquina.
Otra distinta es la responsabilidad que pueda derivarse si esa maquinaria causa daños personales o materiales a un tercero.
Para esta segunda situación puede ser necesaria una cobertura de Responsabilidad Civil adecuada a la actividad de la empresa y al uso de la maquinaria.
En determinados casos también habrá que analizar si el equipo está sometido a requisitos específicos por sus características o por el lugar en el que circula o trabaja.
¿Qué pasa si la máquina se desplaza entre diferentes obras?
Es una cuestión importante.
Muchas empresas de construcción utilizan la misma maquinaria en diferentes emplazamientos.
Por ello, antes de contratar el seguro debe comprobarse si la cobertura está limitada a una ubicación concreta o si contempla el desplazamiento y utilización de la máquina en diferentes obras.
También debe analizarse cómo se encuentra protegida durante su transporte.
No es lo mismo que una máquina esté trabajando dentro de una obra que que esté siendo trasladada en un vehículo hasta otro emplazamiento.
¿Cómo debe valorarse la maquinaria?
Declarar correctamente el valor de la máquina es fundamental.
Un valor asegurado insuficiente puede generar problemas cuando se produce un siniestro importante.
Además del precio original, deben tenerse en cuenta las características concretas del equipo, antigüedad, accesorios y elementos adicionales incorporados.
Es especialmente recomendable revisar el valor de aquellas máquinas que hayan recibido modificaciones o equipamiento adicional después de su compra.
¿Hay que declarar los accesorios?
Conviene hacerlo.
Una máquina puede incorporar cucharas especiales, implementos, equipos hidráulicos, sistemas electrónicos u otros accesorios que incrementan considerablemente su valor.
Si estos elementos no están correctamente identificados o contemplados en la póliza, pueden surgir diferencias en caso de siniestro.
Por eso no siempre basta con indicar únicamente marca, modelo y año de fabricación.
¿Qué información necesita la aseguradora?
Para estudiar correctamente el riesgo pueden solicitarse datos como:
- Tipo de maquinaria.
- Marca y modelo.
- Año de fabricación.
- Valor.
- Actividad para la que se utiliza.
- Lugares habituales de trabajo.
- Forma de almacenamiento cuando no está en uso.
- Medidas de seguridad.
- Accesorios o equipamiento adicional.
- Forma habitual de transporte.
Cuanto más precisa sea la información, mejor puede adaptarse la póliza al riesgo real de la empresa.
¿Por qué no conviene asegurar toda la maquinaria de la misma forma?
Porque el riesgo puede variar mucho.
Una máquina de gran valor que trabaja diariamente en movimiento de tierras no tiene la misma exposición que otra utilizada ocasionalmente dentro de unas instalaciones cerradas.
También influyen la antigüedad, la frecuencia de uso, el entorno de trabajo, la posibilidad de robo y el coste que tendría sustituir o reparar el equipo.
Por eso es preferible analizar la maquinaria de forma individual o por grupos homogéneos.
¿Qué debería revisar una empresa antes de contratar?
Antes de asegurar maquinaria de construcción conviene comprobar:
El valor real de los equipos, las coberturas contratadas, las franquicias, las exclusiones, los lugares donde puede utilizarse la maquinaria, su protección durante el transporte y las condiciones relativas a robo, avería y mantenimiento.
También es recomendable revisar periódicamente el inventario de maquinaria.
Las empresas compran y venden equipos, incorporan nuevos accesorios y trasladan maquinaria entre diferentes obras. Si estos cambios no se comunican, la póliza puede dejar de reflejar la realidad de la empresa.
En resumen
La maquinaria de construcción puede representar una parte importante del patrimonio y de la capacidad productiva de una empresa.
Asegurarla correctamente requiere algo más que conocer su precio.
Es necesario analizar qué equipos existen, cómo se utilizan, dónde trabajan, cómo se transportan, qué medidas de seguridad tienen y qué riesgos pueden afectar a cada uno.
Una póliza correctamente planteada debe adaptarse a la actividad real de la empresa y contemplar las particularidades de su maquinaria.
En Grupo Agento AXA Seguros estudiamos los riesgos de empresas constructoras y profesionales para adaptar sus seguros a su actividad, instalaciones, maquinaria y equipos.
La contratación de cualquier seguro está sujeta al análisis del riesgo, a las condiciones de la póliza y a la aceptación de AXA.